LAPA

Nuestra historia

Una idea que nació de un problema cercano y empezó a convertirse en una empresa.

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Una idea que nació de un problema cercano

Soy Alfonso Zubillaga, fundador de LAPA y creador de la idea.

En julio tomé la decisión de crear una startup. Durante varias semanas busqué y analicé distintas ideas, pero ninguna terminaba de convencerme.

La respuesta apareció cuando pensé en la empresa gastronómica de mi papá, Fernando Zubillaga. Observé que le resultaba difícil delegar y automatizar determinadas áreas porque muchos de sus procesos todavía se realizaban manualmente, incluso en papel.

Entonces entendí que ese problema no era exclusivo de su empresa. Miles de pymes, comercios y emprendimientos necesitan delegar tareas y ordenar sus operaciones, pero no siempre cuentan con el personal, el tiempo o los conocimientos tecnológicos necesarios para hacerlo.

Así nació la idea de LAPA: una plataforma en la que las empresas pueden incorporar áreas completas de trabajo, con sus empleados digitales ya preparados, sin necesidad de crearlas desde cero ni de saber programar.

Cuando le conté la idea a mi papá, al principio no estaba completamente convencido. Después de investigar y analizar su potencial, me dijo que era una de las mejores ideas que había tenido y que me apoyaría plenamente para convertirla en realidad.

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El proceso, el trabajo, la construcción

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De dónde vengo

Mi camino como emprendedor comenzó a los 13 años. Mi primer emprendimiento fue la venta de hamburguesas y, algunos meses después, empecé a preparar y vender jugos de naranja exprimidos.

A los 14 años creé un canal de ventas de perfumes árabes. Compraba lotes de aproximadamente 40 unidades provenientes de Paraguay y los comercializaba por WhatsApp. Ese emprendimiento me permitió reunir capital y comenzar a comprar y vender productos Apple.

Empecé con pequeños lotes de entre tres y cinco iPhones y, con el tiempo, decidí concentrarme completamente en ese negocio. Durante esa etapa también trabajé en una concesionaria de autos, donde realizaba tareas como lavado y pulido de vehículos, mientras continuaba vendiendo celulares.

Después de un tiempo decidí detener esos proyectos. A los 15 años retomé la venta de iPhones y accesorios Apple junto con un socio. Creamos un nuevo canal de ventas por WhatsApp, el negocio volvió a crecer y llegamos a tener entre siete y ocho celulares en stock.

Más adelante decidimos terminar la sociedad de común acuerdo, porque ninguno de los dos tenía las mismas ganas de continuar con el proyecto. Esa etapa me dejó experiencia trabajando con un socio, administrando capital, desarrollando canales de venta y haciendo crecer un negocio desde cero.

Después de cerrar esa etapa, comprendí que quería construir algo diferente: una empresa tecnológica capaz de solucionar un problema real.

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Alfonso y Fernando juntos

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Lo que estamos construyendo

Desde ese momento no dejé de trabajar para hacer de LAPA una plataforma simple, útil y realmente preparada para las necesidades de las empresas.

Fernando Zubillaga, abogado especializado en asesoramiento de empresas y pymes, acompaña el proyecto aportando su experiencia empresarial y ayudándome a comprender con mayor profundidad los problemas cotidianos que enfrentan los comercios.

LAPA nació de una experiencia cercana, pero fue creada para resolver un desafío que comparten miles de empresas: poder delegar tareas, organizar mejor su trabajo y acceder a la inteligencia artificial de una manera sencilla.

Hoy seguimos construyendo LAPA con un propósito claro: que cualquier empresa, sin importar su tamaño o sus conocimientos tecnológicos, pueda incorporar áreas de trabajo listas para funcionar y concentrarse en lo que realmente necesita para crecer.

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El trabajo actual o el equipo

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